domingo, 13 de noviembre de 2011

Confesiones ( II )

Se puso las botas, volvió a mirarse en el espejo, el flequillo descolocado, como siempre.

Semáforos, los odia. Coches, no le causan agrado salvo cuando va en su interior, y sin conducir. Perros, le gustan pero le entristece ver a tantos abandonados, y él no posee ninguna mansión donde hacerles un paraíso precisamente. Unos críos, no se le dan bien los críos, ni él les cae bien, ni a él ellos del todo. Estaban jugando con una pelota, no tenía ningún encanto minimalista, pero parecía mejor que aquellos drogatas precoces casuales las noches de los sábados. Eran una niña mayor y dos críos especialmente enanos, se apartaron y ella abrió la boca.

-Ey, hola -giró la cabeza y respondió de la misma forma, mientras no cesó de caminar- ¿Eres marica?.

Entonces él paró en seco. Caminó lentamente hacia la niña, que apenas parecía tener doce años, y le dirigió la palabra.

-¿Alguna vez han estado apunto de arrancarte la lengua? No, no creo, eres demasiado inocente, eso y que una mente tan cortita como la tuya no supondría ningún peligro para nadie, eres tan inútil e ignorable como una caja de preservativos vacía. Que por cierto, si tus padres pudieran volver atrás en el tiempo, después de ver cómo has salido, apreciarían más la protección.- Después de eso se hizo varios segundos de silencio y todo siguió su curso.

Y no, nunca se consideró un hijo de puta, al fin y al cabo como le había dicho una amiga hacía poco, la vida es sobrevivir; Teniendo en cuenta que hay seres vivos que deberían dar las gracias a un Dios que ojalá existiera, no es demasiado odio desear alguna que otra muerte insufrible de vez en cuando.

Parece que definitivamente si somos los "hijos medianos de la historia, educados por la televisión para creer que algún día seríamos millonarios"; pero esos millones no son más que la mierda que ahoga este mundo como una isla perdida en mitad del triángulo de las bermudas. 



Harta, la palabra es harta.




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Admiro a Michael jackson ¿Algún problema? En caso de que la respuesta sea afirmativa, hablen con mi abogado. Yo de momento, tengo tantas ganas de hacer headbanging como de bailar con música realmente bailable.

Maldita sea, a veces incluso yo me encuentro rara a mi misma.




Supongo que odiar al mundo de forma generalizada (que no absoluta) e intentar ser feliz tiene sus daños colaterales.

PS: There´s something, aboooooout you baby that makes me want to giiiive it to youuuuu(8) 

sábado, 12 de noviembre de 2011

Yo, tú, él, ella y ello.

Venderte a ti misma para poder comprar un par de bolsas de oxígeno, y poder así seguir suspirando por ese guión no escrito para ti.

No existe lo que querrías ser, tampoco lo que podrías pero no has tenido oportunidad. 
Existe lo que eres y lo que no. No existe otro tu. Las oportunidades perdidas no existen, precisamente porque nunca han llegado a ser. Los sueños de niño no han existido jamás, tan solo han querido hacerlo.

Llueven vidas, vidas sin musas, que morirán sin haberlas tenido nunca. 
Almas se evaporan por la noche, mientras el pueblo duerme.

Despiertas y no recuerdas nada, quizás porque hoy siempre es ayer y mañana es el presente reprimido del frustrado.

No recuerdas, no quieres. No lees tu guión, te aburre; no lo memorizas, improvisas con la esperanza de mejorarlo. Asumes que, con el tiempo, las flores serán polvo y arena, poco más que cenizas. Los árboles serán montañas de lo mismo.

La vida a través de ese cristal que tan solo deja entrar la luz, nos hace tragar la oscuridad sin verla reflejada. Toda vida será en sí, mentiras que creerás, que te harás a ti mismo.

No eres tu espejo, eres tu. Y vienes al mundo, para esperar nacer algún día.

jueves, 10 de noviembre de 2011

No olvido, no puedo.

Una vez leí que la inspiración no se puede buscar, simplemente llega, irremediablemente, me gustaría desmentirlo pero no es así, llevo lo que me ha parecido poco menos que una eternidad buscando la forma de olvidar, de escoger un recuerdo y hacerlo añicos para siempre.

Sin embargo, si dejara de mentirme sabría que no es así. De hecho lo sé, no es así, no quiero que sea así.

Somos testigos de que el tiempo muere, lo somos y nos desquicia, ¿no es así?.

Mi tiempo muere lentamente, creo que así es como duele más, pero eso poco me importa.

Días. Más que un recuerdo.

Adiós. Odio esa palabra. 

Anhelo.

No lo puedo evitar.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Confesiones ( I )

Todos nos despertamos miles de veces al cabo de nuestra vida, todos nos sentimos vivos alguna vez, y otras tantas muertos que vagan por puta inercia. Envidio a los que guardan en sus recuerdos los momentos de vida únicamente, esos momentos en que respirar basta para entender el significado de la felicidad, otros mientras tanto se ahogan, sin saberlo, poco a poco.

Sin sueños no se puede vivir, admitámoslo, son nuestros pilares para no derrumbarnos cuando nos abrazamos a aquello que más cerca tenemos de cuanto apreciamos sabiendo que, si no tuviéramos sueños por delante, no habría fuerzas si quiera para dar tal abrazo.

Hace no mucho tiempo de la última vez que me sentí viva, sin embargo, no logro hacer memoria. Quisiera lograrlo. Aún tengo sueños por delante, pero me siento inútil para alcanzarlos.

Es tiempo de ilusiones, por lo que, por curiosidad, por simple curiosidad, esperaré a ver el final de esta cada vez más vulgar obra.




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Él es Klaha, cantante del grupo japones Malice Mizer entre 2000 y 2001 y co-fundador de la banda de dark wave Pride of mind.


Sencillamente, porque no hace falta rendir homenaje sólo a fallecidos.







lunes, 7 de noviembre de 2011

Mentiras sinceras

Si, me volví a mentir a mi misma con mi propia ingenuidad, queriendo luchar contra lo imposible, y se me da bien, luchar, que no soportar la derrota...

Apenas unas horas después aún siento todo, irse como si nada, y quedarme yo en mi cristalino desierto observando cómo mi fugaz mentira se refleja en cada rincón de mi alrededor, y de verdad me duele saber que he de seguir caminando entre el eco de todas las mentiras que yo misma me dije, nadie mas escuchó, ni deseo que escuche... es la conciencia de un ser decapitado, no busca otra cosa que guardarse lo que debería desahogar, y convertir lágrimas en silencios, una mirada perdida en una palabra sin sentido, o segundos en eternidades sufridas a la frialdad de la sin razón.

Y de nuevo abro los ojos, y observo un espejo, mi mirada es la misma que no se encuentra a sí misma, y he de reconocerlo...

viernes, 4 de noviembre de 2011

La puerta que jamás quiso abrirse

Erase una vez una vieja  mansión, no era muy habladora ni social, de hecho hacía muchísimo tiempo que no mostraba la más leve sonrisa, y la relación con su dueño empezaba a pender de un hilo, un hilo maltrecho. Él cada vez la visitaba menos, aunque nunca tuvieron un trato muy superficial, más bien se sentían mutuamente como aquellas almas que son conscientes de tener un "otro yo" en algún lugar del universo y su inmensidad. Una vida feliz e inocente, y otra sumida en la amargura.

Pero aún así, a pesar de todo, él, con su inocencia, recorrió todos y cada uno de sus pasillos, sintió cada poro de su apreciada mansión, vivió en ella durante días, noches, tormentas que apenas dejaban diferencia lo uno de lo otro, y fríos e interminables inviernos. Sin importarle que a ella, nadie le importaba, ni siquiera él, y por supuesto jamás le devolvería ni tan siquiera un esbozo de sonrisa o simpatía.

Los secretos de ella no eran tales para él, demasiados años tratando de conocerla como si todas y cada de las paredes, puertas y ventanas, las hubiera hecho él mismo con sus propias manos.

Por supuesto, todas las historias tienen algún misterio, y en esta, era una simple puerta, otra más de tantas, en ningún lugar más especial que ninguna otra en ningún otro pasillo de tantos y tan largos y estrechos como había en el lugar. Pero esa puerta, jamás se abrió, su pomo no cedía lo más mínimo, y si algo no haría nunca él, sería romper una puerta, no entraría a la fuerza donde ella no quisiera que lo hiciera.

Y tras años, no pudo disimularlo más, la tristeza comenzó a invadirlo también a él, sentía que no podía hacer nada más por ella, y esa maldita puerta seguía sin mostrar el otro lado. Al siguiente invierno, decidió que no debía haber más, y que aquella puerta probablemente solo contenía aquello que la mansión jamás mostraba, ni de lo que jamás se desprendería, su eterno lúgubre corazón. Sencillamente guardaba esa parte de sí misma, y la otra... era él. Aquella noche él decidió que la puerta de su habitación tampoco se abriría nunca más, él nunca se iría de allí, si marchaba, con él se iría la única parte que sostenía los latidos con algo de verdadera vida en ella.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

La sonrisa (Je t'aime)

Ella quería viajar, yo también. La única diferencia es que su sonrisa podía llevarla a cualquier parte, incluso a destrozar mi corazón. O darle vida, todo es cuestión de cómo sonreír.


Un día me propuse volar alrededor del mundo. O mejor, caminar, a su lado. Sin mirar, que ser ciego no es tan malo cuando sientes suficiente.


Su mirada podía ser más perfecta, pero entonces perdería todo el encanto que posee. Ser perfecta es demasiado fácil, mucho más que tener su encanto.



Un día me prometí que le mantendría la mirada, fijamente. Aún no estoy loco, no pude hacerlo. Pero juro que un día lo haré, temo por mi vida.

Recuerdo que, cuando estábamos vivos, llegamos a dormir una noche en un castillo, en la cima de una colina, junto al mar. O debí soñar todo aquello, excepto cuando me lancé a las olas desde lo alto.

La cuestión es que, un día, morí por vivir junto a ella, y desde entonces, no sé diferenciar vivir de morir, pero sé lo suficiente.

Je t'aime.

Imagen de la película París Je t'aime
(Corto Faubourg Saint-Denis filmado por Tom Tykwer)